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Desempolvando las Viejas Prácticas de Eliminar al Sindicato
Bajo la presión de una orden de la corte, los maestros de escuelas públicas de Detroit votaron el 13 de septiembre dar fin la huelga que había comenzado el 28 de Agosto. Si los maestros insistían en continuar con su huelga, serían multados con un día de su pago por cada uno de los días que no trabajaran.
Con su más efectiva arma – el derecho a huelga – eliminada por completo, los líderes de la Federación de Maestros de Detroit pidieron a regañadientes a sus 7,000 afiliados aceptar un estimado de $60 millones en concesiones contractuales.
El contrato tentativo incluye un congelamiento generalizado en el pago de este año, seguido por incrementos del 1 por ciento y del 2.5 por ciento en los dos años restantes. Eso significará un recorte en salarios netos del 10 por ciento después de inflación. Además, todos los profesores deberán pagar 10 por ciento de sus costos de cuidado médico.
Prácticas Comunes
Los agremiados UFCW, especialmente en el Sur de California, son conocidos por sus patrones por sus demandas privilegiadas. Sin embargo; todavía tenemos el derecho a la huelga. Como resultado, podemos negociar contratos más fuertes de lo que habría sido posible si nos hubiéramos quedado indefensos y pidiendo misericordia.
Los eventos en Detroit son una desgracia. Desafortunadamente, tales cosas han llegado a ser comunes en la América de hoy, donde los patrones están cada vez más dispuestos en los sectores privados y públicos a desempolvar las viejas prácticas de eliminar al Sindicato.
Un estudio por la Universidad de Illinois revela el grado impactante de las prácticas contra el Sindicato por parte de los patrones: 30 por ciento de ellos despiden a los trabajadores que están a favor del Sindicato; 91 por ciento obliga a sus empleados a tener reuniones uno-a-uno con sus supervisores contra el Sindicato; el 51 por ciento emplea los sobornos o los favores especiales para obligar a sus trabajadores a oponerse a los sindicatos; 49 por ciento amenazan cerrar los lugares de trabajo cuando los trabajadores intentan formar un sindicato; y 82 por ciento de los patrones contratan consultores rompe-Sindicatos para luchar contra las maniobras de organización. Los resultados fueron analizados por Derechos Americanos Laborales, quien determinó que un trabajador es despedido o penalizado por apoyar a su Sindicato cada 23 minutos.
Prioridades Descontinuadas
Con un Presidente y un Congreso anti-Sindicatos gobernando el país, los jefes corporativos se han vuelto cada vez más descarados, seguros de que el débil Consejo Nacional de Relaciones Laborales– atestado de comisionados anti-Sindicatos elegidos por el Presidente – harán poco o casi nada para defender los derechos legales de los trabajadores.
Legislaciones como la Ley Wagner, quien creó el NLRB, tienen el objetivo de proteger trabajadores contra los mandatos abusivos de jueces y amenazas de los patrones. Quedaron sin efecto en alguna parte a lo largo de la línea de prioridades de esta nación y las leyes que eran para defendernos se volvieron inútiles o empeoraron.
Necesitamos cambiar el curso y restablecer nuestras prioridades.
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